Un antiguo alumno, ¡centenario!

El pasado día 15 de octubre celebró su cumpleaños un antiguo alumno del Colegio, D. Félix Jesús de Fuentes. Hasta aquí, nada que no sea habitual, como sucede con otros muchos antiguos alumnos… Lo que ya no es tan común es que D. Jesús haya cumplido 100 años, pues nació en Bercero en 1911. Y eso no sucede todos los días… Con toda seguridad es ahora mismo el antiguo alumno más veterano del Colegio.

D. Jesús ingresó en el Colegio en 1922, cursando el Bachillerato hasta 1928. Luego estudió la carrera de Medicina, en la que se licenció en 1934, tarea que ha desempeñado hasta su jubilación, siempre con el afán de servir y ayudar a los demás. Durante su larga vida, pareja a la historia de nuestro país durante el s. XX, ejerció también como alcalde de Villabáñez, cargo que desempeñó durante veintidós años, entre 1956 y 1978, y que compaginó con su profesión y su dedicación a la familia.

Su vinculación con el Colegio no se ha perdido en todos estos años, pues alguno de sus hijos y familiares también han frecuentado nuestras aulas. Él mismo aún recuerda a sus compañeros de promoción o cómo fue elegido presidente de la Congregación Mariana por aquellos años. Con ocasión del 125º aniversario del Colegio fue invitado y homenajeado por la Comunidad de Hermanos.

El sábado fue un día de alegría para D. Jesús y su familia, pues junto a ellos pudo celebrar -con buena salud y una memoria prodigiosa- su cumpleaños, al que no faltaron sus siete hijos, trece nietos y tres biznietos. La celebración constó de una misa de acción de gracias en el Colegio de las Teresianas y de una comida en un restaurante, y en ambos actos quiso D. Jesús que le acompañase el Director del Colegio, el H. Javier Abad.

Desde aquí, felicitamos calurosamente a D. Jesús, y deseamos cumpla muchos más, con la misma vitalidad y lucidez que ahora tiene. Felicidades.

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Por su interés, reproducimos aquí un artículo publicado en “El Norte de Castilla” sobre D. Félix Jesús, el 14 de junio de 2009.

El alumno más veterano

Félix Jesús de Fuentes Díez será homenajeado, a sus 97 años, al cumplir sus bodas de platino como licenciado en Medicina

«Terminé la carrera el 8 de junio de 1934, a las doce de la mañana, fiesta del Sagrado Corazón de Jesús». Con una memoria prodigiosa, Félix Jesús de Fuentes Díez (Bercero, 1911) recuerda con todo lujo de detalles una vida dedicada a la Medicina, su familia y sus vecinos de la localidad vallisoletana de Villabáñez, donde fue alcalde durante veintidós años -de 1956 a 1978-. El Colegio de Médicos de Valladolid le concederá el próximo 26 de junio, durante la celebración de los actos institucionales de la festividad de su patrona, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, una medalla honorífica por unas bodas de platino muy especiales: el lunes hizo 75 años que terminó la carrera en la Facultad de Medicina de Valladolid.

Y ésta no es la única efeméride que celebra este año De Fuentes, que el próximo 15 de octubre cumplirá 98 años. Antiguo alumno del colegio Nuestra Señora de Lourdes, inmerso en la celebración de su 125 aniversario, este médico, jubilado en 1980, recuerda con cariño sus años en este centro educativo. «Ingresé en el Lourdes en 1922 y salí, en 1928, con el título de Bachiller Universitario de Ciencias. Va a hacer 82 años que soy antiguo alumno. Cuando ingresé en el Lourdes yo era un niño de pueblo un poco retorcido, por no decir mucho, y cuando salí, era un niño transformado. En esos años llegué a ser presidente de la congregación, administrador de la confitería en los recreos y capitán de los azules en el concurso que se celebraba todos los años en la Plaza de Toros. Tengo un recuerdo muy agradecido para los hermanos que me educaron y que nunca he olvidado», señala.

Tres días en Ceuta

Como alumno de Medicina se define como «un estudiante corriente», aunque confiesa que tuvo «algunos dieces». Ingresó en el cuerpo de médicos titulares, APD (Asistencia Pública Domiciliaria), el 14 de julio de 1934. «Los dos primeros años estuve haciendo sustituciones en Bercero, mi pueblo, y en Pozuelo de la Orden» y, en 1936, se incorporó al Movimiento, voluntario en Falange. «No acepté ningún mando. Yo era médico y me alisté con el fin de asistir a mis compañeros», relata De Fuentes. «En octubre de ese mismo año fui llamado a mi regimiento. Primero estuve en el cuartel de Farnesio, luego en el escuadrón número 15 de escoltas del general Saliquet, en el frente de Madrid, y después fuimos trasladados al frente de Extremadura», recuerda con tanta precisión que parece que todo hubiera sucedido hace apenas unos días.

«En septiembre de 1937 me asimilaron a oficial con destino a las fuerzas de África, en el cuartel de Ceuta, donde permanecí tres días. Le pedí al coronel médico que me incorporara a las primeras fuerzas que salieran para España para estar en el frente». Y así fue. Extremadura, Zaragoza, Barcelona…

Malaria y tuberculosis

Terminada la guerra su destino fue el Campo de Gibraltar, donde contrajo la malaria. Ya casado, desde hacía casi cuatro años, y con dos hijas, «en mayo de 1942, no pudiendo convivir con mi familia, decidí licenciarme». Todavía se emociona cuando recuerda el momento de su despedida. Su primer destino como médico civil fue Navata (Gerona). «Económicamente fueron años muy duros», comenta. De allí, a Villabáñez, en 1946, donde permaneció hasta 1978, año en que se incorporó a la Seguridad Social en el ambulatorio de Nuestra Señora.

De sus primeros años en Villabáñez recuerda, sobre todo, «la morbilidad excesiva por la tuberculosis». «Mi trabajo era muy delicado. Traté de cumplir, visitando dos veces al día a los enfermos, y tratando de hacer el tratamiento adecuado». Fue elegido alcalde en 1956 y en sus decisiones siempre salía a relucir su vena médica. «Llevé el agua corriente a todos los hogares». «¡Ojalá hubiese sido tan buen médico como alcalde!», suspira. Es modestia. Como ejemplo, en los más de quinientos partos que asistió como médico «no he tenido ni una infección puerperal».

Sonia Quintana

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