Entrevista a Juan Cabezudo

Se le puede considerar como uno de los miembros fundadores del grupo de teatro Siluetas. Primero como actor, y desde hace unos años también como director, Juan Cabezudo es, junto a Juan Carlos Pérez de la Fuente (director musical) la única persona que ha estado presente en todos y cada uno de los montajes que la compañía vinculada al colegio ha puesto en escena desde 1978. Tras el punto de inflexión que supuso la autobiográfica ‘Por amor al arte’, y después año y medio de parón obligado por la reforma del teatro del colegio, Siluetas se propuso recuperar el que probablemente fue su montaje más significativo, ‘El diluvio que viene’. Su director nos detalla cómo ha sido este proceso, que ha tenido un gran componente sentimental y de reencuentro entre algunos miembros del grupo.

- ¿Cómo surge la posibilidad de volver a poner en escena ‘El diluvio que viene’, 20 años después de que Siluetas lo representara por primera vez?

Con motivo de la inauguración del nuevo teatro del colegio, en febrero del año pasado, reunimos a varios antiguos miembros del grupo que, por unas u otras razones, ya no estaban con nosotros. Los recuerdos que surgieron de nuestros anteriores montajes, en especial los del ‘Diluvio’, nos llevaron a embarcarnos en este nuevo montaje en el que nos unimos varias generaciones de Siluetas.

- ¿Qué diferencias y similitudes hay en esta versión con respecto a la que estrenasteis en el año 1995?

Es prácticamente la misma versión. Si bien en un principio pensé cambiar el final, que siempre me había parecido un poco forzado, finalmente no lo cambie, pero lo que sí que hice fue meter un poco la tijera con algunas escenas que no aportaban mucho a la historia y así poder reducir la duración final de las tres horas originales a dos y media.

En cuanto a las canciones, nuestro director musical, Juan Carlos Pérez de la Fuente, ha hecho un montón de arreglos musicales y vocales que hacen que esta versión suene muy, muy bonita.

- ¿Cuánto habéis tardado en preparar el montaje? ¿Cuál es el ritmo de trabajo que habéis llevado?

Hemos tardado aproximadamente un año, ensayando los sábados entre dos y tres horas cada día. Es muy poco tiempo para lo que en nosotros es habitual; ten en cuenta que en el primer montaje de esta función invertimos casi ¡5 años de trabajo! Recrear algo que ya tienes en la cabeza es mucho más rápido y fluido que cuando tienes que crear algo de cero, que es muchísimo más trabajoso. También el hecho de que los papeles protagonistas, a excepción de Totó, los representemos los mismos actores que en el otro montaje ha facilitado mucho el trabajo.

- Efectivamente, para esta ocasión os habéis reencontrado parte del elenco original de la obra junto a otros miembros del grupo que apenas habían nacido cuando hicisteis vuestro primero ‘Diluvio’, hace 21 años. ¿Cómo es dirigir un grupo humano tan heterogéneo, al menos en cuanto a edades?

Para mí no es ningún  problema, en realidad es muy enriquecedor. Cada uno aporta lo más propio de su edad: los más vejetes ponemos un punto de calma, seriedad, sentido común y la experiencia de muchos ensayos y funciones; y los más jóvenes, su alegría, espontaneidad, su dominio de todas las tecnologías y un punto de locura… Y luego están los del medio, que nos dan el equilibrio, nos dicen a los mayores cuándo nos pasamos de conservadores y sujetan a los más jóvenes cuando se disparan más de la cuenta. Por mi experiencia en el teatro sí te puedo decir que por muy heterogéneo que sea el grupo en edades, estatus social, situación laboral, ideas políticas, etc. … el duro trabajo de llevar a cabo una creación colectiva y única teje unos vínculos entre nosotros que duran años y años.

- Se trata del primer montaje que Siluetas realiza tras la obra de reforma integral del teatro del colegio y su inauguración en febrero de 2015. ¿Qué ventajas os ha aportado trabajar en este espacio renovado?

Después de treinta años trasteando en el viejo teatro, eran muchas las ideas que teníamos en la cabeza para mejorar la caja escénica. Hemos tenido la suerte de que el  equipo de arquitectos, Paredes y Ribas, estuvieron muy abiertos a escuchar nuestras ideas, y la reforma ha sido fantástica. El escenario es mucho más amplio, las cajas laterales también, el acceso para materiales es estupendo, los camerinos nuevos… En fin, todo ventajas. Además de esto, el equipamiento de sonido e iluminación nos permite ensayar con unas condiciones muy parecidas a cuando representas la función, y esto es muy importante para nosotros. Por otra parte cabe destacar la extraordinaria acústica que han conseguido, ¡que no es nada fácil!

- Además de ser el director artístico del grupo y uno de los protagonistas de ‘El diluvio que viene’, también te encargas del diseño y la construcción del decorado. ¿Es esta parte la más dura de tu trabajo? ¿Cómo ha sido este proceso?

Diseñar el escenario y montarlo es una parte muy creativa e interesante. Aúna esa creatividad con la necesidad de superar un montón de retos técnicos que tenemos que solucionar para plasmar las ideas en el escenario. Lo que sí resulta muy complicado y estresante es el montaje y desmontaje de la escenografía, ya que casi siempre hay que hacerlo, en el mejor de los casos en tres días y en el peor en uno.  Por ejemplo, cuando actuamos en el Auditorio de la Feria de Muestras, el día 3 de mayo, llegamos a las 8 de la mañana para empezar a montar, terminamos a las 16:30, empalmamos con la prueba sonido y la función de 18 a 20:30; a continuación desmonta todo, carga en el furgón, y por ultimo camino del colegio y para descargar todo allí y guardarlo. 15 horas seguidas… ¡y al día siguiente a trabajar cada uno a lo suyo! Afortunadamente todo el grupo echa una mano, pero sí, es un duro trabajo para todos.

- Entre febrero y mayo de este año habéis realizado siete representaciones de esta obra en el teatro del colegio, además de esa otra función en el Auditorio de la Feria de Muestras a la que te referías. ¿Habrá nuevas posibilidades de ver ‘El diluvio que viene’? ¿Cuáles son los próximos proyectos de Siluetas?

Pues sinceramente no lo sé; habrá que plantearse la posibilidad de mover la función, pero no es fácil, por lo que te contaba antes referente a los montajes. En cuanto a próximos proyectos tampoco puedo decirte mucho; cabe la posibilidad de revisar ‘Estrellas’, el montaje que hicimos sobre San Juan Bautista de la Salle, con motivo del tricentenario de su muerte… pero no sé, ya veremos.

Ver galería de imágenes

About the Author