Crónica Entrambasaguas I

Y por fin llegó el día. Con muchos nervios e impaciencia, pero mucha ilusión y pausa en cuanto subimos al autobús.

A pesar del viaje, el día ha sido bastante intenso: parada para estirar piernas, almorzar y comprar “chuches” y regalos para fundir la propinilla de turno.

Llegamos pasadas las 13 horas y un cielo encapotado nos recibió como es propio de estas tierras cántabras…

Tras una primera toma de contacto, como buenos anfitriones, David y sus chicos, nos enseñaron las instalaciones y nos dispusimos rápidamente a comer (macarrones de bienvenida, merluza rebozada sin espinas, qué lujo, y una nectarina de postre). Inmediatamente los monitores se pusieron manos a la obra, organizaron  los grupos y les ubicaron en las respectivas habitaciones.

Tiempo para jugar al aire libre, pues el cielo nos dio un respiro, tras lo cual se engancharon en la sala de baile a ensayar una “macro-coreografía” (just dance) en la que hicieron meter a todo el mundo en harina. Aquí empezaron a circular como premio a la actitud mostrada los puntos canjeables que cada grupo va consiguiendo.

Ducha y cambio de ropa mientras la climatología hacía de las suyas con un copioso chaparrón, amenizada con una buena merienda. También hubo juegos en asamblea, por supuesto que siempre en inglés, cena (puré de verduras, san jacobos con patatas fritas y yogur) y concurso de karaoke. Jarabes por aquí, medicinas por allá, peluches que salen de la maleta y siendo las 10:15 horas tras su higiene bucal, constatamos que los niños están sanos y salvos y muy prestos a coger su almohada.

La verdad es que ha sido un día muy completo para todos. Mañana más y mejor, porque anuncian buen tiempo para toda la semana. Seguiremos informando desde Cantabria.

Ver galería de imágenes

About the Author