Crónica Entrambasaguas III

Casi nos da pereza relatar la gran cantidad de actividades que a lo largo del día hemos realizado. Pero no todo es vida y dulzura, porque llegando la noche, en algunas unidades el cansancio va haciendo mella, y la ausencia de “mimines” y carantoñas de los padres provoca que se escape alguna que otra lagrimilla.  Los tres tutores hacemos lo que podemos…, pero no es lo mismo.

Diana a las 8:30 con música marchosa para activarnos. Aseo, desayuno y sin demora comenzaron a rotar en un crisol de actividades dirigidas, explicadas previamente: Kin-ball (balón gigante), touchkball, tal cual, béisbol y kayak en el Río Aguanaz.

Aunque la mañana fue fresca, el sol se fue apoderando y con fuerza nos ha acompañó de nuevo a lo largo de todo el día.

Los monitores en su línea, recogiendo toda la cantidad de prendas extraviadas y pregonando el retorno a sus dueños. Los chavales, dándose pequeños codazos avisando por alusión.

Tras la comida (arroz tres delicias, nuggets de pollo y una gran ciruela de la tierra), recogimos la merienda (un buen bocadillo y botella de agua) y nos encaminamos hacia el autobús dirección Santander. En esta ocasión, visitamos y disfrutamos del Real Palacio de la Magdalena y sus alrededores, donde aprovechando la sombra de sus pinos, realizaron gymkanas para terminar merendando y regresar al albergue.

Ducha rápida, ya que hoy tocó ponerse las mejores galas, porque después de cenar, ¡DISCOTECA! Resaltamos la lucida y variada vestimenta de las chicas…, los chicos…como siempre: pantalón corto y camiseta usada. ¡Menuda adolescencia os espera! Je,je. Por encima de todo sobresalió el ritmo, gracia  y salero de las chicas y la gran y larga conga formada por los chicos para incordiar; como siempre.

Derrotados por el día tan intenso, no han puesto ni media objeción a la hora de irse a acostar.

No dudamos que de nuevo nos sorprenderán mañana, más y mejor, con “las pilas bien cargadas”; ¡Como siempre!

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