¡Fíjate bien!

Por fin ha llegado el momento esperado por todos ¡el día de la estimulación sensorial! ¿Con qué nos habrán sorprendido hoy? Pues… con un oso dormido profundamente, que cuando roncaba hemos podido ver cómo la barriga le subía y le bajaba.

También hemos jugado con unas cartas de animales un poco raros. Tenían la cabeza por un lado y el culete por otro. Nos costó un poco, pero al final conseguimos poner a “cada oveja con su pareja”.

Aprovechando que era el cumpleaños de una niña de clase y que íbamos a jugar con las luces y las sombras del damero, le hemos cantado el cumpleaños feliz a oscuras mientras veíamos cómo se movía la llama de las velas.

¡Hasta la próxima!

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