San Juan Bautista de La Salle

San Juan Bautista de La Salle
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San Juan Bautista de La Salle
Una figura señera del Siglo XVII francés es la de San Juan Bautista de La Salle. Por su intuición pedagógica y su carisma de fundador ha ejercido una gran influencia en su Francia natal, hasta tal punto que Michel Rocard, antiguo presidente de la República Francesa, en 1988, oficial y públicamente no tuvo inconveniente en afirmar: “Nuestro país siente orgullo de este bienhechor de la humanidad que fue Juan Bautista de La Salle… Gracias a él y a la Congregación que fundó, Francia comienza a ser alfabetizada en 1789 y se abrió el camino a la enseñanza primaria, obligatoria y gratuita, que los nuevos gobiertnos de Francia proclamarían más tarde…
Su vida Juan Bautista nace en Reims (Francia) en 1651, primogénito de 11 hermanos. Su padre es magistrado de la ciudad, y su madre pertenece a la nobleza. Juan Bautista desde muy pequeño se siente atraído hacia el sacerdocio.

A los 27 años es ordenado sacerdote; poco después, sin él pretenderlo, se encuentra comprometido en la dirección de un grupo de maestros contratados para sostener escuelas parroquiales dedicadas a los niños pobres. Al constatar la mala preparación de estos maestros y el escaso interés por su tarea, se ocupa cada vez más de ellos: apoyándoles económicamente, organizando su vida, ayudándoles en su trabajo, mejorando su formación como educadores… En 1682 abandona su casa familiar y se va a vivir con ellos.

Fundador Recordando estos comienzos, más tarde escribiría: “Dios, que todo lo guía con sabiduría y suavidad y no suele forzar la inclinación de los hombres, queriendo comprometerme a tomar enteramente el cuidado de las escuelas, lo hizo de manera muy imperceptible y en mucho tiempo, de modo que un compromiso me llevaba a otro, sin que yo lo previera al comienzo”.Dócil a la voz de Dios que lo llama a poner toda su confianza en Él, Juan Bautista se despoja de todos sus bienes: renuncia al cargo de canónigo de la catedral y reparte su herencia entre los pobres.
Poco a poco toma conciencia de a qué le conduce Dios: la creación de una sociedad religiosa compuesta únicamente por laicos que consagran su vida a Dios, en favor de la educación de los niños, especialmente de los más pobres. Así nace en la Iglesia un nuevo tipo de vida religiosa masculina.
Dificultades Las dificultades en su vida y en su obra surgen enseguida: los reproches de los miembros de su familia, las incomprensiones por parte de las autoridades religiosas, los procesos judiciales promovidos por los maestros calígrafos, los abandonos de algunos amigos… En medio de todo ello, Juan Bautista mantiene claro como único objetivo, el cumplimiento de la voluntad de Dios.En 1712 las persecuciones de sus enemigos son tan abundantes que Juan Bautista decide alejarse de la escena pública. Abandona la dirección de la Sociedad por él fundada y se va de París al sur de Francia. Aquí, en Parmenia, cerca de Grenoble, vive algún tiempo retirado. Sin embargo, obedeciendo a sus Hermanos que le ordenan volver a tomar la dirección, regresa a París en 1714.
Patrón Universal de los maestros cristianos Sus últimos años, liberado ya de la dirección de los Hermanos, los pasa en la casa de formación de Saint-Yon, en Rouan. Allí muere el Viernes Santo, 7 de abril de 1719, cuando tenía 68 años. Dejaba tras de sí 42 escuelas esparcidas por el suelo francés y una en Roma.El Papa León XIII lo beatificó el 19 de febrero de 1888 y el mismo Papa lo canonizó el 24 de mayo de 1900. En 1950 el Papa Pío XII lo declaró Patrón de todos los Maestros Cristianos.

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